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El “Caso Singapur”, la resaca tardía del GP de Marina Bay 2008

  • Foto del escritor: Asier Gomez
    Asier Gomez
  • 15 oct 2018
  • 2 Min. de lectura

El piloto brasileño de Renault, Nelson Piquet, denunció tras ser despedido a mitad de temporada el plan ejecutado un año antes en Singapur ante la FIA


Asier Gómez Miranda



Nelson Piquet había logrado una plaza en Fórmula en el año 2008. Su primer año, el de adaptación, no estaba siendo bueno. Estaba siendo vapuleado por su compañero, el bicampeón Fernando Alonso.

Su futuro no era claro, y en la escudería Renault ya pensaban en su sustituto más que en una posible renovación. Pero como si de un trato con el diablo se tratara, Pat Symonds y Flavio Briatore le dieron la oportunidad de mostrar la lealtad a su equipo. Sacrificándose por él concretamente.

Vuelta 13, curva 17. Todo pactado. Choque limpio sin futuros dolores para él y renovación asegurada.

Si su primer coche, el R28, era lento y no le ayudaba precisamente en su lucha por los puntos, el R29 era aún peor. Su temporada estaba siendo mucho peor que la primera, hecho que hizo a Flavio Briatore despedir al piloto.Éste forzó su renovación amenazando que si lo echaban que contaría lo sucedido en SIngapur, pero a Flavio le dio igual.

Nelson, junto con su padre, decidieron denunciar la “trampa” del equipo galo ante la mayor autoridad del motor. La Federación Internacional del Automovilismo (FIA).

Ahí explotó todo. Horas y horas de declaraciones en septiembre de 2009 de Flavio, de Pat , del propio Nelson… Y ninguno terminó bien parado.

Nelson no logró que no le echaran del equipo y no fue readmitido en Renault ni volvió a pilotar en la categoría reina.

Pat Symonds al ayudar con la investigación no fue expedientado, al igual que otros altos cargos del equipo, ya que “ solo cumplían órdenes”. El mayor damnificado fue Flavio, al que se le prohibió volver a cualquier cargo referido a la F1. Briatore había sido uno de los más grandes de este deporte, descubriendo a jóvenes talentos como Schumacher o Alonso, pero esta estrategia sucia empañaría para siempre su impecable curriculum.

Por su parte el equipo Renault fue sancionado con dos años de suspensión, hecho que le fue perdonado al colaborar de forma activa en esclarecer el caso y al expulsar a los altos cargos que tramaron aquella confabulación.

 
 
 

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